
Ayer recibí la primer noticia ke me llenó de felicidad del 2004. (Si, si... ya sé ke ya está por terminar...)
Mi hermano me contó ke le habían recompensado el año de trabajo con un importante aumento de sueldo. Instantáneamente me llené de felicidad. Yo lo he visto este año y el anterior trabajar sin horarios, ir al laburo en bicicleta hasta a veces 3 veces por día, para cobrar miserias. Pero ir por amor a su trabajo, no por el dinero. Ayer mi hermano estaba FELIZ. Y eso me hizo feliz a mí.
Lo ke me llamó la atención fué su expresión cuando le dije: "Uuuuh! al fin una noticia buena este año!". Todavía no sé si me miró con sorpresa o pena. Supongo ke habrá pensado: "La mejor noticia ke recibió esta piba este año fue MI aumento de sueldo?"
Al volver a casa me puse a pensar en todo lo acontecido en este 2004. Y ke pasó? NADA. Es ke el 2004 pasó como si sólo hubiese tenido 4 meses. Me la pasé esperando por una oportunidad de estar mejor ke nunca llegó. Ése es justamente el riesgo de esperar. Hacerlo en vano.
Detesto desperdiciar las cosas, y el tiempo más ke nada.
Habré cargado demasiado las expectativas el año anterior? Seguramente.
Y sin embargo estoy cometiendo el mismo error otra vez. Ahora estoy poniendo demasiadas expectativas en el año nuevo. La naturaleza humana es extraña...