En mi vida ocurre ke los años pares suelen ser plácidos, trankilos, hasta a veces aburridos, y los impares todo lo contrario, pueden ser buenísimos, tremendamente movilizadores o directamente caóticos.
Para demostrarlo, he escrito una breve reseña de mi vida hasta el momento.
Fui gestada en febrero de 1971 y nací en noviembre del mismo año. De ahí en más los años impares serían moviditos, no así los pares.
En 1972 no hice nada de nada. Contrariamente a lo ke esperaban mis padres.
En 1973 descubrí ke el mundo era un lugar inmenso y hostil. Inmenso porke era más bajita ke el promedio y hostil porke mi perra Ianca no dejaba ke yo me pusiera en pié. A Ianca la regalaron un día en ke me había ido a pasear con mi abuela. Sentía por vez primera el amargo sabor del engaño y el complot de los demás en contra mía. Ya comenzaba a saber lo ke era sentirse culpable al oír a mis hermanos mayores decir ke se habían kedado sin perra por mi causa.
En 1974 no pasó nada. Me dicen ke hubo mundial, pero yo no lo recuerdo.
En 1975 descubrí ke el cinturón de mi papá no me alcanzaba por el hecho de ser mujer y encantadora. Fue un año revelador. Los cimientos de mi personalidad habían sido definitivamente construídos.
En 1976 no pasó nada.
En 1977 empecé preescolar, lugar al ke sentí como un cadalso permanente. Sentía ke mi maestra (Graciela La Fea) me odiaba y me castigaba sin motivos, por suerte al finalizar el año llegaría un reemplazo (Graciela La Linda, ke era idéntica a la mujer maravilla) para protegerme por los próximos 3 años y medio.
En 1978 no pasó nada, pero hubo mundial. Cómo no recordarlo.
En 1979 tuve el único profesor varón de toda la primaria y secundaria, era profesor de dibujo y descubrió ke yo tenía un talento innato para su materia. Era obeso y yo lo adoraba; razón por la cual siempre me había kedado con la espina de saber ké se siente al rebotar sobre un obeso.
En 1980 no pasó nada.
En 1981 descubrí ke algunas partes de mi cuerpo respondian de manera extraña al estimularlas. Le pregunté a mi madre si estaba mal hacerlo y me respondió ke no, pero ke no lo hiciera delante de la gente. De ahí en más, nunca pasaron más de 48 horas sin ke lo hiciera, la mayoría de las veces a escondidas de la gente.
En 1982 no pasó nada pero seguían latentes los efectos del ´81.
En 1983 me desarrollé y me salieron tetitas. Estuve todo el año tocándomelas.
En 1984 terminé 7mo. grado pero no pasó nada por dos motivos: 1º, era año par; 2º, me kedaría en el mismo colegio. Hubo mundial.
En 1985 descubrí algo llamado “amonestación”. La rebeldía sin causa aparente había llegado a mi vida.
En 1986 no pasó nada. Ah si!! Argentina salió campeón! Debe haber sido un año par atípico porke además de eso el día de los inocentes de ese año perdí la virginidad. Hasta el día de hoy me siento muy culpable al respecto. No tanto por haber sido el día de los inocentes sino por haberme escapado del cumpleaños de mi madre para hacerlo.
En 1987 me sentía re- grosa porke ya no era virgen, así ke el año fue a puro revoleo.
En 1988 no pasó nada. Todos sabemos ke 4to. Año es más aburrido ke chupar un clavo.
En 1989 terminé 5to año y me fui a Bariloche de viaje de egresados. Descontrol total todo el año.
En 1990 no pasó nada, pero hubo mundial.
En 1991 me inscribí en la facultad de psicología. Inmediatamente hice migas con lo peor del curso, fue un año fenomenal y aprobé sólo Epistemología y porke el profe estaba caliente con todas. Al finalizar el año empiezo a salir con el ke después se trasformaría en mi marido.
En 1992 no pasó nada.
En 1993 mi vida familiar era un infierno por lo cual decido abandonar los estudios y dedicarme a la vida nocturna. Este año sería después lo ke yo he llamado “El año Isidoro Cañones”. Al finalizar el año, aburrida de la vida licenciosa, tomaría una decisión desacertada.
En 1994 me casé. Igualmente no pasó nada. Hubo mundial.
Así fueron alternándose los años hasta 2003 en ke finalmente me separé, me mudé de casa y de barrio, formé nueva pareja, viví casi 3 meses prácticamente sin saber dónde iba a dormir cada noche, etc etc etc
2004 fué un año trankilo ke me tuvo casi al borde de la exasperación porke yo necesitaba ke ocurrieran los cambios ke aún habían kedado pendientes del 2003.
Y he akí ke ocurrieron todos juntos en 2005. Fué un año buenísimo ke me tuvo al trote sobre todo en su primera mitad. En la segunda pasaron cosas ke ni me esperaba.
Por eso vaticino para 2006 un año plácido. Salvo ke hay mundial y vamos a kedar eliminados enseguida.
sábado, 7 de enero de 2006
viernes, 6 de enero de 2006
I carry your heart with me
I carry your heart with me (I carry it in
my heart) I am never without it (anywhere
i go you go,my dear; and whatever is done
by only me is your doing,my darling)
I fear no fate (for you are my fate,my sweet) I want
no world (for beautiful you are my world,my true)
and it's you are whatever a moon has always meant
and whatever a sun will always sing is you
here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud
and the sky of the sky of a tree called life; which grows
higher than the soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that's keeping the stars apart
I carry your heart (I carry it in my heart)
my heart) I am never without it (anywhere
i go you go,my dear; and whatever is done
by only me is your doing,my darling)
I fear no fate (for you are my fate,my sweet) I want
no world (for beautiful you are my world,my true)
and it's you are whatever a moon has always meant
and whatever a sun will always sing is you
here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud
and the sky of the sky of a tree called life; which grows
higher than the soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that's keeping the stars apart
I carry your heart (I carry it in my heart)
e. e. cummings
miércoles, 4 de enero de 2006
Siempre me ha pasado de no poder llorar en los velorios
Supongo ke se debe a ke me hace llorar mucho la inminencia de la muerte, pero no la muerte en sí. Recuerdo siempre el día en ke murió mi abuelo, yo había pasado todo ese día con él desde la mañana, y a eso de las cinco de la tarde me dijo ke se sentía descompuesto. Vomitó por lapso de casi dos horas, en intervalos de 20 minutos, a pesar del Reliverán inyectable ke le habían suministrado. Cuando terminó, me dijo ke se sentía ya muy bien, y me pidió ke le cebara mate. Me empezó a contar cosas de cuando era chico, como casi todos los días. Yo más ke nada lo observaba porke notaba algo extraño, tenía una energía especial, la piel le resplandecía y los ojos los tenía más claros ke nunca. Le pregunté si se sentía bien, si le dolía algo, “el estómago por ejemplo”, y me dijo ke no, ke no le dolía nada. Y se sorprendió y me dijo: “…pero no me duele nada de nada! No me duelen las piernas, no me duelen los huesos, no me duele nada… ké raro!” Sí ke era raro, porke ya tenía 92 años y el dolor físico lo acompañaba por lo menos desde los 70. Sentí una urgencia tremenda de buscar a mi madre y lo dejé al cuidado de mi tío para hacerlo. Lo saludé, y recuerdo como si hubiese sido ayer la cara con la ke me miró, y me dijo: “Hacía tanto ke no me sentía tan bien!” y me acarició la cara, y le dí un beso. Mi abuelo ya casi había pasado al otro lado.
Corrí a buscar a mi mamá y volvimos enseguida. Cuando llegamos, mi tío estaba esperando a la ambulancia ke lo llevaría al hospital. Detrás suyo fuimos todos, y nos kedamos en la sala de espera de la guardia. Llegó un momento en ke perdí la compostura y lloré, lloré como nunca lo había hecho en mi vida. Lloré desconsoladamente a gritos, mi vieja me decía ke era por los nervios, mi primo me miraba raro como todos los demás en la sala y yo lloraba como si fuese a ser la última vez ke lloraría en la vida. Lloré así 20 o 30 minutos, y así como llegó se fue y de golpe paré. A los 10 minutos salió la doctora ke lo estaba atendiendo y nos dijo ke ya se había ido. Y ahí lloraron todos, menos mi tío ke se fue a hacer los papeles (siempre es bueno tener a alguien ke se encargue de esas cosas) y yo.
La inminencia de la muerte me desgarra, me supera, no sé como explicarlo. La muerte en sí me produce una resignación en la cual no soy capaz de articular palabra ni llanto alguno. No se me ha visto llorar en los velorios, y eso ke he tenido velorios tremendos de amigos muy jóvenes, con muertes terribles, esos velorios donde te estalla la cabeza al momento de cerrar el cajón porke las madres y las abuelas se desgarran de dolor y los hombres se kedan perplejos sin saber ké hacer con las mujeres o salen a intentar hacer justicia por mano propia y terminan en la comisaría.
La muerte me produce una sensación de paz, de trankilidad; y - por ké no decirlo - de curiosidad. Siempre una de las primeras cosas ke pienso es ke esa persona conoce el secreto por excelencia; ke está del otro lado y kizás pueda hasta verme, y miro como buscando una señal y me dá por sonreir (y todo el mundo pensará “y a ésta ke le pasa”, pero bueh).
En otro orden de cosas, con los amores me pasa lo mismo. Cuando intuyo ke un amor va a terminar, me dá por llorarme la vida... Cuando termina, es como ke no me kedan lágrimas para seguir. Me invade ese sentimiento choto de resignación. Sentimiento ke se asemeja bastante a la paz, pero sin esa sensación de satisfacción ke suele acompañarla.
Corrí a buscar a mi mamá y volvimos enseguida. Cuando llegamos, mi tío estaba esperando a la ambulancia ke lo llevaría al hospital. Detrás suyo fuimos todos, y nos kedamos en la sala de espera de la guardia. Llegó un momento en ke perdí la compostura y lloré, lloré como nunca lo había hecho en mi vida. Lloré desconsoladamente a gritos, mi vieja me decía ke era por los nervios, mi primo me miraba raro como todos los demás en la sala y yo lloraba como si fuese a ser la última vez ke lloraría en la vida. Lloré así 20 o 30 minutos, y así como llegó se fue y de golpe paré. A los 10 minutos salió la doctora ke lo estaba atendiendo y nos dijo ke ya se había ido. Y ahí lloraron todos, menos mi tío ke se fue a hacer los papeles (siempre es bueno tener a alguien ke se encargue de esas cosas) y yo.
La inminencia de la muerte me desgarra, me supera, no sé como explicarlo. La muerte en sí me produce una resignación en la cual no soy capaz de articular palabra ni llanto alguno. No se me ha visto llorar en los velorios, y eso ke he tenido velorios tremendos de amigos muy jóvenes, con muertes terribles, esos velorios donde te estalla la cabeza al momento de cerrar el cajón porke las madres y las abuelas se desgarran de dolor y los hombres se kedan perplejos sin saber ké hacer con las mujeres o salen a intentar hacer justicia por mano propia y terminan en la comisaría.
La muerte me produce una sensación de paz, de trankilidad; y - por ké no decirlo - de curiosidad. Siempre una de las primeras cosas ke pienso es ke esa persona conoce el secreto por excelencia; ke está del otro lado y kizás pueda hasta verme, y miro como buscando una señal y me dá por sonreir (y todo el mundo pensará “y a ésta ke le pasa”, pero bueh).
En otro orden de cosas, con los amores me pasa lo mismo. Cuando intuyo ke un amor va a terminar, me dá por llorarme la vida... Cuando termina, es como ke no me kedan lágrimas para seguir. Me invade ese sentimiento choto de resignación. Sentimiento ke se asemeja bastante a la paz, pero sin esa sensación de satisfacción ke suele acompañarla.
sábado, 31 de diciembre de 2005
Y si dijera ke el año ha sido malo estaría siendo injusta.
nada puede escapar
Todo tiene un final
Todo termina
Tampoco fue bueno - bueno, pero sí movilizador, lo ke ratifica mi teoría de los años impares. Por lo cual para el año ke entra auguro un año trankilo, donde engordaremos mirando tele y esas cosas, pero al menos con banderita en mano ( ya me voy a explayar al respecto, Gaya; hoy no creo tener tiempo).
Pero volvamos al 2005: este año ha sido tremendo, caótico, una cosa de locos.
En mi vida ocurrieron cosas buenísimas como el haber terminado con el tema del remate de la casa de mis viejos (si señores, al fin, y después de 15 largos años nos hemos sacado ese gran problema de encima) gracias a mi hermano y mi cuñada.
También ocurrieron cosas muy gratas, como la visita de mi otro hermano, su esposa y mi sobrina a los cuales hacía 3 años ke no veía, y como la de mis tíos, ke después de 20 años se dignaron a dejar la tierra yanki por un par de semanas para pisar suelo criollo.
Pude recuperar algunas cosas (entre ellas un gato) ke había perdido en años anteriores y el recuperarlas hizo ke me reconciliara en varios puntos con la vida: pude sacarme esa sensación de tener las cosas desperdigadas por ahí, y debido a eso pude empezar a tener sensación de pertenencia con el lugar en donde vivo ahora.
Fue un año intensísimo a nivel pareja, al fin puedo sentir ke nos estamos comprendiendo, ke nos estamos amando sin tantos condicionamientos, ke él cede y yo cedo y ke nos reímos de nosotros mismos.
Tuve noticias de otras personas a las ke también este año les trajo la solución o el final del gran problema de sus vidas, cosa ke me hizo tremendamente feliz.
Salvo los últimos días en los ke están ocurriendo algunas situaciones dolorosas ke realmente no esperaba, el año se ha portado muy bien conmigo.
Por eso hoy kiero agradecer, a la vida por el año ke viví y a ustedes por haberme acompañado todos estos días.
Este año fui feliz.
Ke el 2006 les traiga akello ke siempre desearon.
Feliz año.
martes, 27 de diciembre de 2005
Acerca de las familias y las fiestas
Conozco un par de familias magníficas ke pasan las fiestas como en las publicidades, donde todos (o casi) dejan en stand by los problemas para dedicarse a disfrutar esas horas con el tiempo detenido del 24 a la noche o del almuerzo navideño. Pero son las menos.
Conozco más familias problemáticas ke de las otras. (y ese debería haber sido el título del post)
Por ejemplo, conozco una ke a mi entender es el colmo de las fiestas: cada uno de sus integrantes es del tipo de “este año no me muevo de mi casa” salvo mi amiga, ke pasa las noches festivas deambulando de casa en casa o manda a todos al traste para recibir consuelo en familias ajenas.
Conozco otra en la ke el padre es LO mala onda y pasa la cena o el almuerzo solo en el living frente al televisor, a oscuras, como los otros 365 días del año. Su hija (ke es otra amiga) tiene ke ir desde el comedor al living para brindar con él. Y ella y el marido son los únicos ke se toman el trabajo de hacerlo.
También conozco una familia en la ke hace años, uno de sus integrantes eligió la nochebuena para pasar delante de todos ellos con las valijas hechas e irse de sus vidas para siempre hace 20 años. Yo estaba presente esa noche y todavía recuerdo el cuadro a pesar de no ser un familiar directo mío. En ese momento nadie le dio la debida importancia al hecho. Seguramente esos padres, hermanos y sobrinos no sabían ke iba a ser la última vez ke sabrían algo de esa persona.
Conozco familias ke lloran por sus muertos y otras ke ríen y bailan y se emborrachan irrespetuosamente en nombre de ellos.
Conozco a la mía, ke es bastante freak, salvo mi sobrino ke igualmente ya se va perfilando. Comemos como si fuese la última vez comidas pesadísimas ke deberíamos comer en julio. A veces con el televisor prendido. Generalmente la comida principal la tiene a cargo mi padre aunke ya no nos guste cómo cocina porke siempre se pasa de sal, o de picante, o de cocción. O porke sepamos ke hizo un alto en la tarea culinaria para salir a correr una cucaracha con la cuchilla. Siempre es así, nunca su comida me gusta y siempre me cae mal, pero la como con alegría y la elogio, aunke al otro día tenga ke hacer ayuno. Y le lleno la copa a pesar de mi vieja ke no kiere ke él tome. Y la aguanto a mi vieja kejándose solapada o impunemente de él y de otras cosas, y recordando navidades mejores. Y tolero ke a mi hermano siempre haya ke esperarlo porke antes de cenar generalmente le da a la guitarrita encerrado en su habitación mientras medita boludeces y me banco ke mi sobrino sea el último en bañarse y lo haga a las 23 y encima antes tenga ke fumarse un cigarrillito en el baño. Y demos gracias ke sean de los ke vienen en pakete.
Y me los banco, porke los amo. Y porke muchas veces kisiera compartir más tiempo con ellos. Porke antes, cuando vivíamos cerkita, los días festivos yo misma solía organizar todo de manera ke nada moleste a nadie. Ahora vivo lejos de ellos y no puedo, y tampoco me importa. Dejo ke todos fluyan como kieran, y generalmente lo hacen de la peor manera, pero yo me siento feliz, relajada. No tengo ke estar suavizando incongruencias porke (lamentablemente) comparto con ellos pokísimas comidas al año: son sólo 4 o 5; con suerte 6. Entonces es como ke me detengo a disfrutarlos como sean y pase lo ke pase. No puedo desperdiciar ese precioso momento en nimiedades, en hacer ke otros se sientan cómodos con ellos. Por eso ya no hago nada para ke sean menos freaks. Me gustan así, me divierten.
Conozco más familias problemáticas ke de las otras. (y ese debería haber sido el título del post)
Por ejemplo, conozco una ke a mi entender es el colmo de las fiestas: cada uno de sus integrantes es del tipo de “este año no me muevo de mi casa” salvo mi amiga, ke pasa las noches festivas deambulando de casa en casa o manda a todos al traste para recibir consuelo en familias ajenas.
Conozco otra en la ke el padre es LO mala onda y pasa la cena o el almuerzo solo en el living frente al televisor, a oscuras, como los otros 365 días del año. Su hija (ke es otra amiga) tiene ke ir desde el comedor al living para brindar con él. Y ella y el marido son los únicos ke se toman el trabajo de hacerlo.
También conozco una familia en la ke hace años, uno de sus integrantes eligió la nochebuena para pasar delante de todos ellos con las valijas hechas e irse de sus vidas para siempre hace 20 años. Yo estaba presente esa noche y todavía recuerdo el cuadro a pesar de no ser un familiar directo mío. En ese momento nadie le dio la debida importancia al hecho. Seguramente esos padres, hermanos y sobrinos no sabían ke iba a ser la última vez ke sabrían algo de esa persona.
Conozco familias ke lloran por sus muertos y otras ke ríen y bailan y se emborrachan irrespetuosamente en nombre de ellos.
Conozco a la mía, ke es bastante freak, salvo mi sobrino ke igualmente ya se va perfilando. Comemos como si fuese la última vez comidas pesadísimas ke deberíamos comer en julio. A veces con el televisor prendido. Generalmente la comida principal la tiene a cargo mi padre aunke ya no nos guste cómo cocina porke siempre se pasa de sal, o de picante, o de cocción. O porke sepamos ke hizo un alto en la tarea culinaria para salir a correr una cucaracha con la cuchilla. Siempre es así, nunca su comida me gusta y siempre me cae mal, pero la como con alegría y la elogio, aunke al otro día tenga ke hacer ayuno. Y le lleno la copa a pesar de mi vieja ke no kiere ke él tome. Y la aguanto a mi vieja kejándose solapada o impunemente de él y de otras cosas, y recordando navidades mejores. Y tolero ke a mi hermano siempre haya ke esperarlo porke antes de cenar generalmente le da a la guitarrita encerrado en su habitación mientras medita boludeces y me banco ke mi sobrino sea el último en bañarse y lo haga a las 23 y encima antes tenga ke fumarse un cigarrillito en el baño. Y demos gracias ke sean de los ke vienen en pakete.
Y me los banco, porke los amo. Y porke muchas veces kisiera compartir más tiempo con ellos. Porke antes, cuando vivíamos cerkita, los días festivos yo misma solía organizar todo de manera ke nada moleste a nadie. Ahora vivo lejos de ellos y no puedo, y tampoco me importa. Dejo ke todos fluyan como kieran, y generalmente lo hacen de la peor manera, pero yo me siento feliz, relajada. No tengo ke estar suavizando incongruencias porke (lamentablemente) comparto con ellos pokísimas comidas al año: son sólo 4 o 5; con suerte 6. Entonces es como ke me detengo a disfrutarlos como sean y pase lo ke pase. No puedo desperdiciar ese precioso momento en nimiedades, en hacer ke otros se sientan cómodos con ellos. Por eso ya no hago nada para ke sean menos freaks. Me gustan así, me divierten.
sábado, 24 de diciembre de 2005
A todos
Ayer gracias a la magia del adsl pude tomarme un tiempo para leer mis posts de diciembre pasado (eso es lo bueno de los blogs) y me encontré con el reflejo de una persona ke no es la misma ke soy ahora: había pasado un año muy difícil, y realmente estaba con una actitud muy sombría y como fastidiada de todo. Si bien el 2005 me tuvo a los saltos, fue un año en el ke me reí como nunca y se solucionaron muchas cosas y se "desanudaron" algunos problemas graves ke nos tenían a mal traer a mí y a mi familia desde hacía muchos años.
Hoy les kiero contar ke estoy feliz, ke estoy feliz del año ke pasó y de cómo lo viví. Los detalles y las consideraciones de la teoría año par/año impar los dejo para la semana ke viene.
En definitiva lo ke hoy kería decirles es:
Y ke Nude Santa les traiga todo lo ke deseen.
viernes, 23 de diciembre de 2005
En estos 2 meses...
... los libros de la buena memoria han sido homenajeados 46 veces.
Y la cantata del adelantado, ha sido disfrutada 35.
Hoy, luego de 2 meses exactos, y siendo las 15:50, puedo contarles ke
Así ke ajo y agua loco, van a tener ke volver a aguantarme acá y acotando pavadas mayúsculas en sus respectivos blogs. Y desde ya les comunico ke voy a hacer lo humanamente (...) posible por figurar en los comentarios Gayescos el mes ke viene, muejejejej...!
Y la cantata del adelantado, ha sido disfrutada 35.
Hoy, luego de 2 meses exactos, y siendo las 15:50, puedo contarles ke
HE VUELTO A TENER ADSL!!
Así ke ajo y agua loco, van a tener ke volver a aguantarme acá y acotando pavadas mayúsculas en sus respectivos blogs. Y desde ya les comunico ke voy a hacer lo humanamente (...) posible por figurar en los comentarios Gayescos el mes ke viene, muejejejej...!
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