sábado, 30 de julio de 2005

Algunos fragmentos*

Lo que nos salva a todos es una vida tácita que poco tiene que
ver con lo cotidiano o lo astronómico, una influencia espesa que
lucha contra la fácil dispersión en cualquier conformismo o
cualquier rebeldía más o menos gregarios, una catarata de tortugas
que no termina nunca de hacer pie porque desciende con un
movimiento retardado que apenas guarda relación con nuestras
identidades de foto tres cuartos sobre fondo blanco e impresión
dígito-pulgar derecho, la vida como algo ajeno pero que lo mismo
hay que cuidar, el niño que le dejan a uno mientras la madre va a
hacer una diligencia, la maceta con la begonia que regaremos dos
veces por semana y por favor no me le eche más de un jarrito de
agua, porque la pobre se me desmejora.


—No se aflija, tía —dice Lila.
—Cómo no me voy a afligir —le contesto—. Me da una
deprimencia, te juro.
—Usted quiere decir una depresión —pretende corregirme
Lila.
—Nada de eso, m’hijita. La depresión es como algo que te va
haciendo bajar y bajar, y al final quedas más aplastada que una
raya, acordate de ese animal del acuario. En cambio la deprimencia
te va subiendo todo alrededor, vos te debatís pero es inútil, y al
final lo mismo quedas por el suelo como una hoja.
—Ah —dice Lila que es tan respetuosa.


*Rescatados de 62/Modelo para armar.

Apuntes



Cosas ke siempre kise hacer y todavía no pude, ya sea por falta de dinero y/o carácter; vagancia y/o desidia, desinterés y/o despiste.

- Salir de una torta gigante en bikini en el cumpleaños de alguien.
- Visitar la tumba de Jim Morrison.
- Visitar el baño en donde cayó muerto Elvis.
- Comprar un piano para poder verla a mi vieja - aunke sea una sola vez en mi vida - haciendo algo ke ama hacer.

viernes, 29 de julio de 2005

Somos pocos y nos conocemos demasiado... (The final cut)


11 de la mañana, msn, hablando de bueyes perdidos y a colación de.

AnG® dice:
sólo pensaba en los hombres ke se sienten atridos apenas me conocen
AnG® dice:
atraidos
Mafi dice:
si, es que yo no hablo de cama para nada
AnG® dice:
tipo.... verduleros, basureros, animadores de bailanta, gente con carros, etc
AnG® dice:
cartoneros
Mafi dice:
hablo de lo de todos los dias
AnG® dice:
colectiveros
Mafi dice:
animadores de bailanta?
AnG® dice:
les encanto......
Mafi dice:
que shegua que sos
AnG® dice:
si, tb, no te olvides ke trabajé en la cantina un año
AnG® dice:
ayer hablabamos justamente de esas cosas con XX
AnG® dice:
del tipo de hombres ke atraigo
AnG® dice:
ke vamos a hacer....
AnG® dice:
mi belleza es clásica/chabacana
Mafi dice:
nunca me puse a pensar en eso
AnG® dice:
nos pusimos a habalr de eso porke estaba dolores trull con Petti
AnG® dice:
y me dijo ke fea ke es la mina...
Mafi dice:
la vi
AnG® dice:
y justo petti dijo algo sobre la belleza.... rara
AnG® dice:
como dijo?
Mafi dice:
para mi es super atractiva
Mafi dice:
no es bonita, es atractiva
AnG® dice:
si, para mi es atractiva, nomás
Mafi dice:
exotica
AnG® dice:
como dijo petti.....eso!
AnG® dice:
bueno, entonces él me miró y me dijo (en serio, no te rías, lpktp)
AnG® dice:
ke yo "le gustaba a todo el mundo" (lo tengo amaestrado) porke tenia una belleza clásica
AnG® dice:
(no aguanto la risa)(vos deberias ver mi cara tratando de hablar en serio anoche con XX)
AnG® dice:
tendría ke poner una camarita en el comedor
Mafi dice:
el menciono esas dos palabras
Mafi dice:
BELLEZA
Mafi dice:
CLASICA ?
AnG® dice:
belleza y clasica
AnG® dice:
ke me contursi
AnG® dice:
(ay boluda!)
Mafi dice:
te contursi que le tiene panico al latigo
AnG® dice:
JAAJJAAJAJJAJAJAAJAJAJAJJAJAJJJAJJAJAJA
AnG® dice:
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJJAJAJAJAJA
Mafi dice:
y a la desnutricion
AnG® dice:
AJAJAJAJJJA
Mafi dice:
porque si no dice esas cosas sos capaz de hacerlo cagar de hambre
AnG® dice:
(no me hagas reir gritando ke el gato se me pone nervioso)
Mafi dice:
hasta la cosecha del 2009
Mafi dice:
vos t ereis pero sabes que sos capaz
Mafi dice:
tus limites de venganza son amplios
AnG® dice:
soy capaz, pero él no: se cocina solo, hace los mandados solo si kiere
Mafi dice:
si, si pero igual, por las dudas te liba los calcetines
Mafi dice:
ya te veo
Mafi dice:
apretando en tus puños un libro de cocina como diciendo: no lo decis y minga de morfi!
Mafi dice:
y al otro se le pusieron los ojos como huevo duro y menciono las dos palabras magicas

jueves, 28 de julio de 2005

Cuanta razón...


Cumplí mi parte de la crueldad y destrucción y merecí la vergüenza. Los efectos del amor o de la ternura son fugaces, pero los del error, los de un solo error, no acaban nunca, como una carnívora enfermedad sin remedio.

Fragmento de Beltenebros, de Antonio Muñoz Molina.

miércoles, 27 de julio de 2005

Concepto de paredro (para... aclararle? las cosas a Gaya)

De la ciudad se irá hablando en su momento (hay incluso un poema que se citará o no se citará), así como de mi paredro podía hablar cualquiera de nosotros y él a su vez podía hablar de mí o de otros; ya se ha dicho que la atribución de la dignidad de paredro era fluctuante y dependía de la decisión momentánea de cada cual sin que nadie pudiese saber con certeza cuándo era o no el paredro de otros presentes o ausentes en la zona, o si lo había sido y acababa de dejar de serlo. La condición de paredro parecía consistir sobre todo en que ciertas cosas que hacíamos o decíamos eran siempre dichas o hechas por mi paredro, no tanto para evadir responsabilidades sino más bien como si en el fondo mi paredro fuese una forma del pudor. Sé que lo era, sobre todo para Nicole o Calac o Marrast, pero además mi paredro valía como testimonio tácito de la ciudad, de la vigencia en nosotros de la ciudad, que habíamos aceptado a partir de la noche en que por primera vez se había hablado de ella y se habían conocido sus primeros accesos, los hoteles con verandas tropicales, las calles cubiertas, la plaza de los tranvías; a nadie se le hubiera ocurrido pensar que Marrast o Polanco o Tell o Juan habían hablado los primeros de la ciudad, porque eso era cosa de mi paredro, y así atribuir cualquier designio o cualquier ejecución a mi paredro tenía siempre una faceta vuelta hacia la ciudad. Éramos profundamente serios cuando se trataba de mi paredro o de la ciudad, y nadie se hubiera negado a acatar la condición de paredro cuando alguno de nosotros se la imponía por el mero hecho de darle ese nombre. Desde luego (todavía hay que aclarar estas cosas) las mujeres también podían ser mi paredro, salvo Feuille Morte; cualquiera podía ser el paredro de otro o de todos y el serlo le daba como un valor de comodín en la baraja, una eficacia ubicua y un poco inquietante que nos gustaba tener a mano y echar sobre el tapete llegado el caso. Incluso había veces en que sentíamos que mi paredro estaba como existiendo al margen de todos nosotros, que éramos nosotros y él, como las ciudades donde vivíamos eran siempre las ciudades y la ciudad; a fuerza de cederle la palabra, de aludirlo en nuestras cartas y nuestros encuentros, de mezclarlo en nuestras vidas, llegábamos a obrar como si él ya no fuera sucesivamente cualquiera de nosotros, como si en algunas horas privilegiadas saliera por sí mismo, mirándonos desde fuera. Entonces nos apresurábamos, en la zona, a instalar nuevamente a mi paredro en la persona de cualquiera de los presentes, a sabernos el paredro de otro o de otros, apretábamos las filas en torno a la mesa del Cluny, nos reíamos de las ilusiones; pero llegaba poco a poco el tiempo en que reincidíamos casi sin advertirlo, y de postales de Tell o noticias de Calac, del tejido de llamados telefónicos y mensajes que iban de destino a destino, se iba alzando otra vez una imagen de mi paredro que ya no era la de ninguno de nosotros; muchas cosas de la ciudad debieron venir de él, porque nadie las recordaba como dichas por otro, de alguna manera se incorporaban a lo que ya sabíamos y a lo que ya habíamos vivido de la ciudad, las aceptábamos sin discusión aunque fuera imposible saber quién las había traído primero; no importaba, todo eso venía de mi paredro, de todo eso respondía mi paredro.

Fragmento de 62/Modelo para armar de Julio Cortázar.

Mi paredro han sido varias personas a lo largo de mi vida pero más ke eso he sido el paredro de unos cuantos, hasta una vez pasó con Xtián ke él me ha dado el título de paredro en el principio de nuestras vidas por años, título ke se ha invetido con el paso del tiempo: estos últimos años, cuando nos encontramos con Xtián mi paredro es él. Reconozco ke ha sido más por decisión propia ke por ajena. Es más, en este momento sólo El Principito puede darme el título de mi paredro. Aunke si alguien más me lo diera no podría negarme, porke bien claro está en el texto: uno no puede negarse a la condición de mi paredro ke le dá otro. Es ineludible. Tan ineludible como ponerse a pensar acerca del concepto de paredro y su condición... in eludible.

Verano del ´42


Una boda. Gente linda, de clase alta de pueblo (Quirquinchos). Norte y Sur de Italia dentro de (casi) cada uno de ellos. Mucha "cosa" napolitana dando vueltas. Sobre el borde izkierdo y detrás de una planta, mi bisabuelo napolitano, a su izkierda, mi bisabuela. Debajo de ellos, de perfil con vestido estampado y estirando el brazo, mi abuela Rosita, y sobre su falda, el ser más bello del planeta: mi vieja. Resto: la parentela, mis tías abuelas y sus maridos en el casamiento de Ema, preparándose para la foto oficial ke de seguro no es ésta, pero ke siempre me atrapó por esa dinámica poco vista en fotos "de antes" y por la mirada entre triste y hastiada de mi madre.

(Esta foto me la robé un par de días después de ke mi abuela partiera a mejores lugares... ké... nunca les conté de mi manía por robarme fotos?? Maybe en otro post...)

martes, 26 de julio de 2005

Just Guille

Primero pensé dejarles una mini-selección de las mejores (a mi criterio, obviamente, y dentro de lo ke se puede conseguir en la net) tiras de Mafalda. Luego me dí cuenta ke la mayoría lo tenían al guille como protagonista, entonces decidí dejarles mis favoritos suyos desde ke leí Mafalda por primera vez, allá por el principio de los 80´s. Kizás peken de näif, pero son los ke me han arrancado de ésas carcajadas interminables cuando tenía 10 años, y lo siguen haciendo ahora ke paso los 30.
Ah! El último está dedicado especialmente a mi amiga Mafi.