solo entonces la mordió
la manzana no importaba
nada más la prohibición.
Mi amor, la libertad es fiebre,
es oración, fastidio y buena suerte
que está invitando a zozobrar.
Otra vulgaridad social igual,
siempre igual, todo igual, todo lo mismo...
Incombustible no sos,
cómo bancás ese infierno?
Soñás la hoguera donde siempre
sos la leña.
La mujercita que amas,
esa suave flor judoka,
la va de maga zulú
y combina tus venenos
haciéndose la ingeniosa,
odiosa siempre fiel.
Cuánto tiempo más vas a estar
esclavizado así,
refugiado en tu soledad?
Dame... dame tu vida
dame y tendrás mi piedad
dame la sed de tus ojos acorazados
y dame tu insolencia también.
Rara vez ésta vida tiene sentido, amor
y así ves que hasta mi sombra brilla
en ésta ciudad.
